Por Alejandro Sciscioli
¡Hasta que por fin llegó el día! Así es, la Expo Vino Paraguay 2015 inició anoche al concretarse la primera de las dos fechas programadas, con toda la polenta que solamente los apasionados por la bebida de nuestro afecto pueden aportar y todo el profesionalismo que la organización puso a disposición del público.
Como corresponde, el trabajo comenzó muy temprano, al mediodía, con dos entrevistas muy interesantes realizadas a los enólogos César Morales y José Pedro Escrivá, de Viña Emiliana y Finca Las Moras, respectivamente.
Con Morales profundizamos conceptualmente la filosofía orgánica y biodinámica que Emiliana desarrolla, y hasta compartió algunos aspectos del trabajo enológico, como recaudos puntuales de vinificación que deben tenerse en cuenta con uvas que fueron elaboradas bajo esos principios tan especiales.
Escrivá, por su parte, fue muy preciso al comentar las diferencias en cuanto a clima y suelo de los tres valles vitivinícolas sanjuaninos por excelencia, Tulum, Zonda y Pedernal. Y también se entusiasmó dando muchos detalles sobre el celebrado Gran Syrah que Las Moras produce.
Por supuesto que ambas entrevistas serán publicadas in extenso en los próximos días.
MUCHA CHARLA. Unos minutos antes de que se abrieran oficialmente las puertas llegamos al Centro de Eventos Talleyrand Costanera, donde todo estaba presto para el inicio de la gran fiesta del vino, alfombra roja incluida para todos los wine lovers que iban ingresando.
Y en este punto, con mucha tristeza, debo decir que la mayor parte de la noche se me fue en conversaciones y entrevistas, por lo que la divertida parte de catar quedó relegada para hoy.
¿Con quiénes conversamos? Con Celeste Pesce, de Escorihuela Gascón; don Ricardo Santos y su hijo Pedro; Andrea Sánchez, de Viña Undurraga; Lucas Lowi, de Chandon Argentina; Mauricio Lima, de Bodega Familia Zuccardi; y Ezequiel Franchini, de Bodega Dante Robino. ¡Y todavía faltaron un par de personajes del vino con los cuales poder conversar!
Así es, hay mucho material que desgravar y varias novedades que contar, cosa que iremos entregando en diversos artículos durante las próximas semanas.
POCAS CATAS. No obstante la locura de notas, igual pude degustar algunas etiquetas, algunas de las cuales me mataron (en el buen sentido, claro).
Primero, en el stand de Edesa, comencé probando el Trapiche Extravaganza, un blend de Malbec, Bonarda y Syrah que triunfó en diversos mercados internacionales y se presenta como una muy buena opción para todos los días. Muy frutado y fácil de beber.
Luego, Ricardo Santos en persona nos invitó su maravilloso Gran Malbec 2009, que a pesar de su edad sigue ofreciendo en nariz mucha fruta fresca y seductoras notas a roble, mientras que en boca resulta potente y fresco, con taninos robustos que se disipan para dar paso a un largo y rico final.
Me sorprendí con Casillero del Diablo Legendary Collection 2013, un Cabernet Sauvignon muy fácil de beber. Y luego renové mis votos de amor hacia el Concha y Toro Terrunyo Carmenere, en este caso de la cosecha 2007, que está en su punto exacto de consumo: la fruta que se percibe en nariz va tornándose pasa, más notas a pimiento rojo y delicados puntos especiados; en boca es pura seda y redondez, con un final largo y chocolatoso.
Todo lo bueno que percibí en el Beringer Cabernet Sauvignon 2010 Knights Valley no me sorprendió, pues esperaba encontrar un gran vino. Frutado y elegante en nariz, dulzón, sedoso, especiado y picante en boca. No se lo pierdan. También saludamos con mucho entusiasmo a un viejo y querido amigo, Matua, un Sauvignon Blanc neozelandés que tan intenso en nariz como fresco en boca.
También hubo tiempo para conversar boca a copa con el italiano Castello D’Albola Chianti Classico 2010, dulzón, lácteo y muy frutado, así como con el francés AOC Margaux 2010 de Calvet, muy lácteo en nariz y equilibrado en boca. Otra charla íntima la mantuve con Los Boldos Assemblage Cabernet Sauvignon Syrah Grand Reserve 2012, que presenta una interesante complejidad en nariz (se destacan notas a pimiento, yogur y ciruela pasa) y seduce con un final picantito.
No quería irme sin probar un vino de la DOCa Rioja que acababan de descorchar, Beronia Gran Reserva 2006, que literalmente hizo que la noche valiera la pena: compleja nariz en la que primero aparece la madera, y cuando se airea bien la copa aparecen matices frutados (uva y ciruela pasa), algo de especias, puntos lácteos y minerales (ferrosos), más una boca que es puro equilibrio entre acidez, madera y fruta y u final largo y placentero. ¡Para tomar y seguir tomando!
Antes de volver a casa no pude menos que hacer un alto para beber una copa y ya dejar de catar. Fue en el stand de Global Market, donde saludé con fervor al siempre estupendo Colomé Torrontés, en este caso de la cosecha 2014. Viejo amigo en la copa que confirmó todo lo que conocía de él: nariz intensa, aunque equilibrada y elegante, con presencia de flores blancas, puntos cítricos y lichi y una boca que es puro frescor.
Antes de ir rumbo al taxi que nos llevaría de nuevo a casa (no me gusta nada el combo que implica catar y luego manejar) me puse a pensar en la multitud que, con su presencia, respaldó esa primera jornada. ¡Es de esperar que hoy la masa de wine lovers aumente aún más!
EXCELENTE ORGANIZACIÓN. Si los años anteriores no había mayores quejas que realizar a la organización de evento, en este 2015 puede decirse que se ha dado un enorme salto de calidad. Todo estuvo perfecto: desde el acceso hasta los espacios en los stands, desde la comida hasta la realización de las charlas especiales, desde los estupendos precios en la tiendita hasta la salida misma del centro de eventos.
Un gran aplauso a los importadores asociados a la Cámara de Proveedores de Bienes, Servicios y Afines (CAPRO), que son los dueños del evento, y a su brazo ejecutivo, la productora Agrupando Ideas e In Vino Veritas Club Privado.
Entonces, ¿nos encontramos esta noche para seguir disfrutando?