Por Daniel Fassardi
Cuando recién empezaba a interesarme en serio por los vinos y la gastronomía, hace unos cuantos años atrás, había varias frases que todos repetían como loros y que en esos comienzos me parecían hechas y hasta faltas de originalidad: “el mejor vino es el que te gusta”, “una ocasión inolvidable hace a un vino inolvidable”, “un buen vino hace que se potencie la percepción de un buen momento”, entre otras.
Hoy, muchas copas después y varios kilos demás, debo admitir que me equivoqué terriblemente al pensar de ese modo. Es que, definitivamente, he podido comprobar que el mejor vino es el que te gusta, una situación especialmente feliz hace que sintamos a un vino de otra manera y, también, un vino excelente hace que una velada sea mucho más placentera.
Hago esta introducción porque, precisamente, me topé con uno de esos vinos de gran calidad en una situación muy alegre. El resultado fue que ese instante quedó grabado a fuego en mi memoria de un modo muy particular.
¿Cuál era la ocasión? Una cena muy especial con una dama muy especial, hace apenas unas semanas atrás. ¿Y el vino? A nuestras copas festivas, para acompañar la cena, llegó un excelente hijo de Chile, Ninquén 2008, un blend compuesto de partes idénticas de Cabernet Sauvignon y Syrah provenientes del famoso Valle de Colchagua.
Al hacer los tres pasos de la degustación, observé un bello color rojo rubí profundo, le sentí aromas de fruta roja madura con toques de anís y vainilla, mientras que en boca es muy rico, profundo, equilibrado y con muy buena estructura, con claras notas a frutas rojas maduras. ¡Muy bien!
Hoy, dando rienda suelta a mi vinofiilia leyendo noticias por internet, me enteré de que este mismo vino que me enloqueció hace poco tiempo atrás logró nada menos que 90 puntos en la última edición de la revista The Wine Advocate, el medio del famoso Robert Parker.
Entonces decidí mirar un poco más sobre este vino. En su propio site se explica que “Ninquen (nin-ken) significa ‘meseta en la montaña’ en lengua indígena. Este es el nombre del primer Viñedo en Montaña de Chile que nos entrega un inimitable terroir para este vino. Ninquen es un vino poderoso y sin embargo, elegante. Es envejecido durante aproximadamente 20 meses en barricas principalmente francesas (una pequeña parte americana). Luego es embotellado sin filtrar ni aclarar para preservar la alta concentración de la fruta, el profundo color y sus intensos aromas”.
Interesantes datos que ayudan a comprender un poco mejor el excelente producto que esa noche conocí. En verdad, uno de esos vinos que debemos tener en nuestras cavas para disfrutar con amigos muy queridos o en momentos especiales, como el que me tocó vivir.
Ninquén en la copa, para un momento especial
El autor de esta nota se enteró que un vino que conoció hace pocos días atrás y le enloqueció sacó 90 puntos en The Wine Advocate, el medio del famoso Robert Parker. Por ello se puso manos a la obra y preparó este texto, en el que destaca las virtudes de Ninquén 2008.
Marzo 15, 2012