Por Florencia Parodi
 
El Tannat llegó a Uruguay en el último cuarto del siglo XIX de la mano del francés Pascual Herriague, quien decidió probar en suelo charrúa su cultivo. Para el año 1874, el francés ya tenía 200 hectáreas de viñedos de Tannat, con las cuales se elaboraba el vino que llevaba su nombre. Como pionero del cultivo de esta cepa, en su honor, se eligió el 14 de abril como Día del Tannat, aunque las celebraciones duran toda una semana.

La fecha elegida se estableció para homenajear a Pascual Harriague, dado que ese día pero de 1894 el padre de la vitivinicultura uruguaya falleció en la ciudad de Bayona, capital del departamento de los Pirineos Atlánticos, Francia, a la edad de 75 años. Es la única fecha precisa que se conoce de quien llegó al país oriental en 1838, con apenas 19 años, y se radicó en Salto en 1840. Había nacido en 
en 1819, en la ciudad de Hasparren, también en los Pirineos Atlánticos, muy cerca de donde murió. Harriague dejó el legado de su cultivo, que dio a Uruguay identidad de país vitivinícola y, desde entonces, cuatro generaciones de viticultores uruguayos han continuado su trabajo.
 

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La uva Tannat nos regala vinos de intenso color, con taninos rugosos y buena acidez. Cuando los caldos son jóvenes, suelen ser más ásperos, pero se van suavizando a medida que envejecen, por lo cual suelen pasar buen tiempo en roble. No obstante, ya hay varias bodegas que están experimentando con distintos estilos, al dominar mejor las posibilidades que ofrece la cepa.

Este año, ante el contexto actual, no habrá encuentros como en años anteriores, pero eso no significa que no podamos descorchar unas botellas de Tannat para rendirle un merecido homenaje.

FAMILIA TRAVERSA TANNAT ROBLE


El primero en la lista es un ensamblaje con base de 80% Tannat y 20% Merlot, con crianza en barricas de roble francés y americano durante unos 10 a 12 meses. El Tannat aporta la estructura y la potencia, mientras que la Merlot complementa con notas frutales y aporta suavidad. Es un vino de color rubí profundo, con notas a cerezas y frutos negros, además de los aportados por la madera como la vainilla y el café. En boca, sus taninos marcan presencia y su final deja una estela.
Precio promedio en tienda minorista: G. 62.500 (US$ 9,8)

PIZZORNO RESERVA TANNAT


Pizzorno es una bodega familiar uruguaya que cada vez está conquistando más mercados y paladares, entre ellos, el nuestro. Este Tannat fermenta en tanques de acero y pasa por una crianza de 12 meses en roble americano. En la copa se muestra de color púrpura profundo; en nariz, las notas a frutos negros, junto con especias y aromas a tabaco, nos adelantan un vino con carácter en boca, que no defrauda. De alta intensidad de sabor, taninos firmes y maduros, con un final persistente. Un gran compañero para los asados.
Precio promedio en tienda minorista: G. 117.500 (US$ 18,4)

 

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DON PASCUAL TANNAT ROBLE

Nos encontramos con otro ejemplar uruguayo de la cepa, elaborado por Establecimiento Juanicó. Luego de los procesos de fermentación y maceración, el vino es añejado en barricas de roble francés durante 6 a 9 meses. Es de color púrpura profundo y se presenta con una nariz con muchas frutas rojas, además de notas minerales y especiadas. En boca es robusto, con taninos maduros y un largo final. Ideal para una tabla de quesos duros.
Precio promedio en tienda minorista: G. 100.000 (US$ 15,6)

OMBÚ TANNAT CLÁSICO


Esta bodega se llama así en honor al ombú, árbol nativo de la región, liderada por una tradición de familia con espíritu joven. Su etiqueta de Tannat, a diferencia de los anteriores, no tiene crianza en madera, con lo cual podemos esperar un perfil muy distinto en copa. Es de color púrpura con destellos negruzcos, con una intensidad aromática interesante, que inundan los sentidos de frutas negras como la ciruela, además de algunos balsámicos y herbales. Sus taninos altos junto con su acidez, lo convierten en una muy buena opción para acompañar carnes de caza.
Precio promedio en tienda minorista: G. 120.000 (US$ 18,8)

 

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H. STAGNARI TANNAT PREMIER

Nuevamente tenemos un Tannat sin crianza, elaborado con gran precisión por esta bodega dedicada a la producción de vinos Premium. Es un caldo de color púrpura profundo, con destellos azules, característica de los vinos de Tannat jóvenes. En nariz es especiado, conjugando notas a tomillo con las frutas negras y el mentol. En boca sus taninos maduros y acidez balanceada, redondean cada sorbo y lo transforman en un gran vino para disfrutar de esta semana.
Precio promedio en tienda minorista: G. 168.750 (US$ 26,4)