Por Alejandro Sciscioli

Era la tarde de una calurosísima jornada dominical de febrero. Por cuestiones de fuerza mayor, debido a una urgencia eléctrica, tuve que ir a la oficina a solucionar el inconveniente. La emergencia se declaró al mediodía y, por ello, en los momentos previos a poner la carne en la parrilla no me quedó más opción que delegar mi función de asador a un pariente que, muy comprensivo, no tuvo inconvenientes en tomar la posta.

Solucionado el problema, volví a casa horas después. Y mientras toda la parentela estaba en el final de la sobremesa, este servidor recién pudo probar el asado que, dicho sea de paso, estaba muy rico.

Sin embargo, lo mejor de ese día que no había comenzado muy bien llegó con el vino, convenientemente decantado. Se trataba del siempre rico Santa Alicia Millantu, una etiqueta que me había llamado la atención varias veces y que tuvimos con mi esposa la oportunidad de adquirir de pura suerte en la tienda Mr. Vino, debido a que por aquella época la bodega estaba momentáneamente sin representación (lo que había generado un quiebre de stock con las etiquetas de esta marca chilena).

El vino decantado, cosecha 2008, volvió a cautivarme como lo hizo todas las veces que lo probé. Se trata de un blend de Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Carmenere, elaborado por Viña Santa Alicia, que tiene mucho para contar a todos aquellos que estén dispuestos a tenerle paciencia, ya que necesita tiempo y oxígeno para mostrar su mejor cara.

De atractivo color rojo rubí con ribetes granate, este vino enamora por su nariz intensa y compleja, con mucha fruta negra, notas a pimiento rojo, especias, pimienta, chocolate, más unos interesantes toques herbáceos y mentolados. Entra en boca con delicadeza, aunque permanecen los sabores allí por mucho tiempo; es redondo y tiene buen cuerpo, mientras que sus taninos sedosos invitan a seguir bebiéndolo copa a copa.

Es verdad, ya no quedaba mucho en el decantador. Pero sí lo suficiente para que una segunda copa me ayude a terminar el plato, con el que combinaba a la perfección. Definitivamente, esta será uno de los vinos que volverá varias a veces a mi copa este año.