Por Alejandro Sciscioli

Hace poquito salió publicado en este portal un ranking en el que cuatro apasionados locales (este servidor entre ellos) eligió sus 10 mejores experiencias vineras del 2014, siguiendo cada cual un criterio particular.

Personalmente debo decir que hacer esa selección no fue tan fácil como hubiese parecido a primera vista, ya que tuve en mi copa excelentes vinos. Hubo muchas buenas etiquetas no incluidas que bien se merecían al menos una mención.

Entonces, si tuviera que indicar alguna etiqueta que injustamente haya quedado afuera de mi listado, al instante se me ocurre un nombre, Matua Sauvignon Blanc, un vino neozelandés que reúne todas las condiciones del placer enológico: es excelente y, para “colmo de bienes”, su relación entre precio y calidad es óptima.

Tuve el inmenso placer de degustar por primera vez esta etiqueta durante la pasada IVV Experience, el encuentro organizado por el club privado In Vino Veritas (clic acá para leer la crónica).

Fue el primer vino que degusté esa noche y, por su enorme calidad, perduró en mi memoria, lo que habla muy bien del vino, teniendo en cuenta que luego llegaron a mi copa otras 30 referencias.

Por supuesto que compré varias botellas para disfrutarlas durante este verano. Y el primer destape (no puedo decir descorche porque este vino trae tapa a rosca) fue en el mediodía del 1° de enero.

Y allí volví a enamorarme de este muy buen hijo vitivinícola de Nueva Zelanda. De color amarillo muy leve y brillante, obsequia una nariz muy intensa en la que sobresalen claras notas a frutas tropicales (lichi y, especialmente, maracuyá), más unos muy agradables toques cítricos, herbáceos y a salitre marino. En boca es glorioso: puro frescor y equilibrio.

Lo mejor es que su relación entre precio y calidad es óptima. ¿Dónde se consigue? En el show room de Distribuidora Gloria (Av. Aviadores del Chaco esquina Molas López), la tienda especializada Mr. Vino (Av. San Martín casi Federación Rusa) y en el restaurante Le Sommelier (Denis Roa casi Santa Teresa).

Como dato adicional puede decirse que las uvas con que este vino se elabora son producidas en Marlborough, región de Nueva Zelanda que cada vez va ganando más renombre entre los wine lovers de todo el mundo.